Ir al contenido principal

Déjalo ir

Rasga tus vestiduras , golpea el suelo, lanza las almohadas contra las paredes, siente como se calienta tu sangre, como se acelera tu corazón y de repente se ralentiza. 
Sírvete una copa, escucha la canción de la primera cita, grita, estalla, desgarra tu alma, hala tu cabello, llora hasta flaquear, derrama hasta la última gota de fuerza, enfurece, empuña tus manos, golpea el aire, rompe fotos, pulveriza cartas, inhala, exhala, déjalo ir.

Escucha el latir de tu corazón, calla tu mente, aprieta los párpados tan fuerte como puedas, siente el dolor, siéntelo... soporta un poco más, tu rostro pide a gritos descanso. Déjalo ir.
Abre los ojos, ¿arden un poco, verdad? Intenta cerrarlos de nuevo delicadamente para aliviar un poco la incomodidad que provoca la luz, ¿qué son esos destellos? Poco a poco se desvanecen las manchas de oscuridad.

Mírate al espejo, sonríete.
Es cierto, uno se cura, uno se cura por mero instinto de supervivencia. Uno se cura porque se cansa, se cansa de tanto hacer fuerza para arrugar el corazón.

Déjalo ir y abraza tu utopía, date una mano y ayúdate a salir, no importa cuántos días más decidas soportar, al final uno siempre termina descubriendo que vale más que el dolor que le han causado.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Regreso a casa

Era 30 de Septiembre de 2017, tenía todavía mucho por empacar, ya tenía cuatro maletas más la guitarra, ¿qué será mejor? ¿Dejar mis cosas o pagar dos maletas extra? En ese momento ya nada importaba, la noche anterior no pude dormir. ¿Para qué iba a regresar? Este ya era mi lugar en el mundo, tenía un hogar, un trabajo que disfrutaba, amigos, amor… estaba en un punto de mi vida donde todo estaba perfecto; pero se habían agotado los 13 meses de mi estadía, extender mi visa por al menos un año más implicaba abandonar mi carrera universitaria en el octavo semestre. Imposibe. No puedo ser tan loca, pensé, respiré hondo, me paré de la cama y terminé de empacar soportando un dolor de cabeza que creía que me iba a matar. Mi mente iba a mil por segundo, doblaba mi ropa de invierno en piloto automático mientras revivía todo lo que había vivido en el último año, no sentía nada, estaba ahí apenas respirando y soportando el taco en la garganta. -¿Parcera quién te lleva al aeropuerto? ¿A q...

Ornamento

Fue un largo camino, una gran distancia tal y como me gusta, al lado de la ventanilla para deleitarme no como un niño sino como un cachorro en su primer paseo en automóvil, casi sin poder disimular la fascinación de observar el paraíso;  verde, mucho verde en infinitas presentaciones, y en medio de las imponentes montañas y el eterno color esperanza unas cuántas manchas amarillas, guayacanes como pavos reales, cortejando mi vista con su belleza, llenos de vida, extendiendo sus florecidas ramas, dejándose acariciar por la brisa, la misma que arrebata una que otra flor para ponerla a sus pies, toda una obra de arte, un tapete amarillo, un sendero de honor. Un par de metros más adelante me encuentro frente a un pedazo de brócoli gigante, frondoso e imponente, lleno de vida, abrazado por miles de raíces, no daba lugar a un sólo centímetro carente de las más finas curvas y los más perfectos relieves.   En el corazón de la majestuosidad un peq...

Patas arriba: la escuela del mundo al revés

Hoy quiero compartirte una perla, el libro con el que conocí a mi autor favorito: Eduardo Galeano. Por recomendación de un viejo amor llegó a mis manos, no podía dejar de leer, estaba fascinada. Al llegar al final no pude más que dejar salir un suspiro que aún no sé con certeza lo que significaba, contenía un poco de asombro, ira y satisfacción de conocer verdades ocultas. No sé cuál sea el tipo de lectura que más te atrapa, a mí me atrapan las lecturas que me hacen sentir que me arrancan una venda de los ojos, las que me acercan a la verdad, las que me regalan perspectiva, las que me ponen del otro lado de la historia. Galeano, la voz abierta de América Latina logró capturar toda mi atención con sus palabras. Tal vez hayas oído sobre su famosa obra “Las venas abiertas de América Latina”, libro que fue censurado por las dictaduras militares de Uruguay, Argentina y Chile; o sobre “Úselo y tírelo” una crítica a la sociedad de consumo. Podría quedarme un largo rato recomenda...