Ir al contenido principal

Magia

Imposible, completamente imposible no soñar con una noche en la Habana, con días de largas cabalgatas en las más extensas llanuras, con guitarras afinadas junto a una fogata y un par de malvaviscos rostizados por mi improvisado experimento, imposible no escuchar el sonido de aquel rio que baña la casa de campo por la parte trasera, imposible no sentir el olor del establo y los bramidos del ternero, imposible no sentir la caricia de la brisa en mis cabellos y hasta el sonido de las palmeras que se unen dichosas a la danza de las traviesas olas, aun inocentes de su inmensidad potencial, imposible no sentir la adrenalina de nuestro improvisado vuelo, fascinados como si fuéramos un par de avestruces descubriendo el revoloteo en nuestros emplumados miembros, ilógico, irreal, ¿qué más da? ni la más audaz águila ha logrado tan excitante vuelo, improvisado como todo lo que de mí proviene, pero vuelo al fin y al cabo.
 
Imposible no creerlo todo posible, siendo ésta la única excepción a la regla; imposible no soñarlo y casi palparlo, imposible no construir la más hermosa de las historias a partir del más banal suceso, me he convertido en artista, briosa, osada, intrépida y recursiva, capaz de levantar un castillo con tan solo un par que bloques y un poco de arena, sí, sólo eso has dado... y de ahí ha nacido, colorido, de imponentes pasillos, exquisitas terminaciones, las más preciosas armaduras y jarrones en cada una de las esquinas, mucha luz, tanta para no dar entrada a lo macabro, aunque deshabitado, más que vivo, lleno de mi, de eterna espera, Penélope he bautizado esta mansión, quizá el último lugar en el mundo al que acudirías, sin embargo sigue siendo imposible no considerarlo posible.
 
Qué gran contradicción mi amigo, un poco jocosa, ¿utopía? puedes así llamarla si lo deseas, no me molestará en absoluto, de utopías se alimenta mi vida.
 
Casi lo olvido, y cuenta como posdata: si tienes buenas noticias no las digas, calla un poquito más, se disfruta más de la intriga y de la búsqueda que de la recompensa y la meta, probablemente si me concedes un poco más de cercanía pueda palparte más que en sueños, entonces ya no tendría que ingeniármelas para construir un todo de la nada, para dar lugar a la magia, sería como una jubilación temprana, qué desdichada vida entonces tendría, tarde o temprano (más temprano que tarde) volvería a partir en busca de los más minúsculos detalles, es mi oficio, mi vocación. Si tienes buenas noticias amigo, átalas a una piedra y arrójalas al fondo del mar, que aunque parezca agonizante, mi corazón está radiante, que como pocos disfruto la zozobra y aborrezco la comodidad, si tienes buenas noticias tendrás que compararlas con estos versos y terminar decidiendo entre soñar cada día de tu vida o releer poemas viejos, carentes de sentido,  cada vez con más nostalgia, culpable de un terrible crimen, culpable de haber transformado la magia en maldición.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Regreso a casa

Era 30 de Septiembre de 2017, tenía todavía mucho por empacar, ya tenía cuatro maletas más la guitarra, ¿qué será mejor? ¿Dejar mis cosas o pagar dos maletas extra? En ese momento ya nada importaba, la noche anterior no pude dormir. ¿Para qué iba a regresar? Este ya era mi lugar en el mundo, tenía un hogar, un trabajo que disfrutaba, amigos, amor… estaba en un punto de mi vida donde todo estaba perfecto; pero se habían agotado los 13 meses de mi estadía, extender mi visa por al menos un año más implicaba abandonar mi carrera universitaria en el octavo semestre. Imposibe. No puedo ser tan loca, pensé, respiré hondo, me paré de la cama y terminé de empacar soportando un dolor de cabeza que creía que me iba a matar. Mi mente iba a mil por segundo, doblaba mi ropa de invierno en piloto automático mientras revivía todo lo que había vivido en el último año, no sentía nada, estaba ahí apenas respirando y soportando el taco en la garganta. -¿Parcera quién te lleva al aeropuerto? ¿A q...

La sartén por el mango

Tomar la decisión de ser au pair por segunda vez no fue nada fácil. Sé que de afuera muchos ven una mujer decidida y segura, pero eso se debe a que el enredo de dudas que siempre me acompaña lo llevo bien adentro y trato de no dejar que hable por mí. Siempre fui la buena estudiante, la alumna de la que profesores, compañeros y familiares esperan mucho, yo soñaba con ser profesional, con hacer maestría, doctorado, ocupar grandes cargos y taconear por los pasillos de grandes empresas con un poco de prisa para no llegar tarde a mi quinta reunión del día. Yo lo soñaba y sabía que lo iba a lograr, mis notas de la universidad me decían que iba por buena camino. Tenía 20 años, estudiaba dos carreras en dos universidades diferentes, estaba en grupos de investigación, pintaba, estudiaba inglés, era voluntaria de una organización juvenil que apoyaba en el área financiera y hasta en tiempos libres tocaba la batería en una banda cristiana y predicaba para jóvenes en un grupo de oración. ...

Un mal inquilino

Cada vez que alguien me llama fuerte o arriesgada no puedo evitar agachar la cabeza un poco mientras agradezco el cumplido. No podría aceptar que alguien me llame fuerte mientras le miro a los ojos, sería mentirme a mí misma, pero sé que si aclaro que no lo soy van a listarme un buen número de sucesos que "prueban" lo contrario, o al menos eso creen ellos, desde afuera. Parece que un par de mis actos se han visto heroicos cuando desde mi perspectiva fueron más suicidas. Me cago de susto antes de dar un paso grande, esa es la verdad. No quiero usar un adjetivo menos tosco, me cago de susto, punto. Tiemblo, lloro, me encierro, me enfermo del estómago, siento vacío, como de más, pienso en mil formas de cómo justificar mi retirada antes de comenzar: me puedo enfermar, me puedo desaparecer, me puedo incluso morir, nadie va a culpar al muerto por faltar a causa de su muerte, cierto? Siento frío en los huesos del miedo que me invade y a veces parece mejor morir que tener que enfrent...